7 feb. 2018

RESEÑA | CARMEN - PROSPER MÉRIMÉE

En 1845, el francés Prosper Merimée escribió esta novela romántica en la que se retrata su visión de la España de la época, costumbrista y exótica, y se relatan los amores trágicos y pasionales de una cigarrera gitana, un bandolero y un torero. La fama de Carmen, su protagonista femenina, se haría universal gracias a la ópera de George Bizet, y se convertiría en todo un mito de la mujer fatal, libre y seductora, capaz de arrastrar a la perdición a quienes la rodean.

Que esta edición de Edelvives, cuyas obras están ilustradas por Benjamin Lacombe, me tiene obsesionada no es ningún secreto.



¿Conoces la obra?
¿Y esta nueva edición?



La novela empieza con un arqueólogo francés que visita Andalucía en busca de información sobre la batalla de Munda. Durante su expedición, conoce a Don José, un temible bandido. También conoce a Carmen, una gitana extraordinaria. Don José se convierte entonces en el narrador, y explica su historia con Carmen.

Cabe decir que esta mini novela fue escrita en 1845, así que hay ciertas cosas que suceden en la novela y que están relatadas de una manera que hoy en día nos hace ponernos las manos sobre la cabeza.

Una de ellas, y la principal, es que la novela se edifica sobre el tema de la violencia machista. Todo el mundo conoce Carmen, y todo el mundo sabe de qué va la historia.  Don José relata su historia de amor/desamor con Carmen, y cómo éste acaba asesinándola. Y tan normal oye.
Me sorprendió muchísimo, con qué naturalidad el narrador relata los hechos, y lo lógico y sensatos que parecen sus actos.




Carmen era una bella gitana. Joven y libre, vivía por y para ella. Que era una mentirosa y una ladrona lo sabían todos, y aun así, nadie se libraba de sus encantos. Ella era puro magnetismo y pasión. 

Don José era un soldado ejemplar, que se fue perdiendo, convirtiéndose en un famoso y temible bandolero. 
Como él relata la historia, conocer a Carmen fue su perdición. Se enamoró enormemente de ella y por su obsesión por seguirla a donde fuera, se convirtió en un bandolero y un asesino. Finalmente, Carmen quiso abandonarle, y como eso no podía permitirlo, lleno de odio y celos acabó matándola.

Carmen es la libertad personificada. Don José la obsesión. 


"…- ¿Sabes – me dijo – que desde que eres formalmente 
mi rom te quiero menos que cuando eras mi minchorrón
No quiero que nadie me atormente y mucho menos que me den órdenes. 
Quiero ser libre y hacer lo que se me antoje. Ten cuidado y no me 
hagas perder la paciencia. Si me hastías, buscaré un buen mozo que haga 
contigo lo que tú hiciste con el Tuerto…" 

Se podría interpretar la obra de dos maneras. 

Carmen como una hechicera, que embruja al honorable Don José, y lo convierte en su títere, obligándolo con sus encantos a abandonar la vida cristiana para convertirse en un asesino y un ladrón. Don José, perdido por la pasión y el amor hacia Carmen, termina siendo un temible bandido. Después de dejarlo todo por ella, Carmen lo traiciona, pues nunca fue realmente suya.

Carmen es libertad y fuerza. Una mujer que fascina a todo aquel al que le dirige la mirada. Don José es un buen hombre, que abandona la vida tranquila para perseguir el amor de la gitana más liante de toda Andalucía. Carmen juega con él, y tanto lo ama con pasión como lo detesta. La confusión y los celos forman parte del día a día de Don José, finalmente, cuando descubre que Carmen ya no lo ama, y que quiere volver a ser libre, la asesina. Pues si no es de él, no lo será de nadie más.

Por lo que hace a la edición que yo he leído, poco se pueda decir que no se sepa ya; todas las ediciones ilustradas por Benjamin Lacombe son preciosas, aunque encuentro que esta historia no encaja mucho con el estilo del ilustrador... 

¿Habéis leído esta obra? ¿Qué pensáis?





3 comentarios:

  1. La obra la conozco, pero no la he leído, aunque no por falta de ganas
    Espero hacerlo pronto
    Gracias por compartirla ^^

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    Respuestas
    1. Hola Naya, claro que sí!! Léelo cuando puedas!!
      Saludos!

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  2. Hola, Alicia. No me he leído Carmen, he visto la ópera y el ballet y la verdad me encantan. Sé que salió apenas Carmen en Edelvives porque adoro el trabajo de Benjamin Lacombe, me muero por tenerlo y disfrutar de las imágenes tan preciosas, la historia pues ya es un plus, que la conozco al derecho y al revés, jeje.
    Un abrazo. ;)

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